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domingo, 3 de marzo de 2013

Tarta de hojaldre y Fresas


Tarta de Hojaldre y Fresas


El mismo día que hice los cupcakes de fresa y chocolate... preparé esta tarta de hojaldre con crema pastelera y fresas. Deliciosa! Es una receta básica... se puede hacer utilizando cualquier fruta que os apetezca! Mi preferida es la de fresa... aunque también me gusta mucho con kiwi, piña, frambuesas, grosellas, arándanos... la de manzana se hace de otra forma que ya os explicaré otro día!


Ingredientes
1 masa de hojaldre estirada
Fresas
Crema pastelera
Gelatina en frío y pasta de fresas (o mermelada de fresa)

Lo primero... encender el horno a 225º.

Para empezar, hice la crema pastelera, para que fuera enfriando. La receta... la de la crema pastelera en 5 minutos! La podéis encontrar en el post donde explico como hacer xuxos caseros rellenos de crema. Una vez preparada, la metí directamente en una manga pastelera que cerré con una pinza. 


El hojaldre, podéis utilizar el que se compra congelado o el refrigerado. Seguir las instrucciones que os indica el envase para descongelar. Una vez lista la masa, se estira encima de papel de hornear y se hacen los cortes para conseguir la forma deseada. Yo le hago un borde que pego con una mezcla de yema de huevo y agua (la mitad de agua que de yema), la misma que uso luego para pintar toda la superficie del hojaldre para darle ese color tostado tan característico. Lo veréis mejor en la foto...




Se pincha la masa en varios sitios con un tenedor para que no suba demasiado durante el horneado. Se hornea hasta conseguir el color deseado a media altura. 
En mi horno, fueron unos 20 minutos a 225º.

Mientras enfriaba la masa sobre una rejilla, pasé a las fresas.
Tengo un envase de gelatina en frío que va muy bien... lo mezclo con pasta de frutas (fresa, frambuesa, mango...) para hacer este tipo de glaseado o topping para tartas de queso por ejemplo... Con un chorrito de agua, diluí la mezcla de gelatina y pasta de presa utilizando una varilla pequeña, sirve un tenedor.

Si no tenéis esta gelatina, os recomiendo utilizar mermelada de fresas a la que le echáis un chorrito de agua, mezcláis bien y lo templáis en el microondas. 

Luego, colocar las fresas cortadas por la mitad en plano sobre un papel de horno y pintarlas con la mezcla de gelatina o mermelada y un pincel. Una vez cubiertas, cortar cada trozo por la mitad para hacer cuartos. Reservar.

Llegó el momento de cortar la punta de la manga pastelera donde habías colocado la crema pastelera para que enfriase. Tienes que cubrir la masa ya fría con la crema, dejando un borde alrededor. Si haces bordes, como ves en la foto, deja esa parte sin crema. Yo hago unas tiras de crema pegadas las unas a las otras hasta cubrir toda la masa uniformemente. Si no tienes manga, también puedes utilizar una bolsita de cocina, una cuchara o espátula pequeña.

Solo queda colocar las fresas... a medida que las fui colocando encima del hojaldre, fui haciendo otros cortes para hacer encajar los trozos. Podéis hacer los cortes como más os guste.


Tarta de Hojaldre y Fresas


Delicioso... no sobró ni una miga!

sábado, 23 de febrero de 2013

New york Cheese Cake. Pastel de Queso.

La original. Un clásico Americano. 

Receta adaptada de BBC Good Food.


Cuando nos apetecía una tarta de queso, hacía la mousse. Al igual que el Bizcoflán,la mousse se había convertido en uno de los clásicos. Pero recordaba los pasteles de queso que hacía mi madre cuando era niña en Montreal... Y estuve investigando hasta que encontré la receta de este pastel, que tiene sus orígenes en NYC.



(foto prestada de la web... hasta que haga el próximo pastel de queso! de todas las que vi... 
esta es la más parecida.)


Ingredientes para la base del pastel.
20-24 galletas tipo digestive
100 g de mantequilla

Ingredientes para el relleno.
900 g de queso en crema (tipo philadelphia)
200 ml de crème fraîche (o yogur griego)
250 g de azúcar
3 huevos
zumo de medio limón
3 cucharadas soperas de harina de repostería
1 cucharada de esencia de vainilla

Para la cobertura de frambuesa.
300 g de frambuesas (pueden ser congeladas)
zumo de medio limón
1 hoja de gelatina
3 cucharadas soperas de azúcar


Pre-calentamos el horno a 200º.
Comenzamos preparando la base. Para ello, trituramos las galletas con ayuda de un robot de cocina, o metiéndolas dentro de una bolsa y golpeándolas con un rodillo, hasta obtener un polvo de galleta fino.

Derretimos la mantequilla y mezclamos con la galleta en polvo (debe quedar como arena mojada). Cubrimos la base de un molde desmontable de 20 a 24 cm con papel de hornear, distribuimos encima la masa de galleta, presionando bien, e introducimos en el congelador mientras preparamos el relleno de nuestra tarta.

Batimos el queso en crema con unas varillas, añadimos el azúcar, la crème fraîche (o el yogur), la vainilla, el limón y la harina, hasta obtener una masa lisa. Añadimos a continuación los huevos de uno en uno, pero sin batir mucho, lo justo para que se incorporen pero no coja mucho aire la masa. No batir demasiado la mezcla del relleno, ya que entonces coge mucho aire y eso hace que la tarta se hinche y se rompa, además de hacerse más quebradiza. Ponemos la mezcla de queso sobre la base de galletas que habíamos preparado previamente.

Introducimos nuestra tarta de queso en el horno pre-calentado y horneamos 10 minutos a 200º. Posteriormente bajamos la temperatura a 90º y horneamos durante 30 minutos más. El interior de la tarta, al moverlo, parecerá un flan. Una vez pasado este tiempo, dejamos la tarta de queso en el horno apagado varias horas. Es importante dejar enfriar en el horno y no abrir la puerta en ningún momento, porque si no el centro de la tarta se hunde. Una vez a temperatura ambiente la tarta, la llevamos al frigorífico hasta que esté totalmente fría (lo mejor es preparar la tarta de un día para otro). 

Por último preparamos la salsa de frambuesa. Hidratamos la hoja de gelatina en un vaso de agua fría durante 5 minutos. En un cazo aparte, calentamos las frambuesas lavadas con el zumo de limón y el azúcar, y removemos constantemente, triturando al mismo tiempo las frambuesas. Si os molestan las pepitas podéis colar la salsa de frambuesa antes del siguiente paso.

Cuando la salsa de frambuesa esté bien caliente, y triturada a nuestro gusto, incorporamos la gelatina bien escurrida a esta mezcla, removiendo hasta que se disuelva totalmente. Distribuimos la salsa de frambuesa sobre la tarta y la metemos de nuevo en la nevera hasta que vayamos a consumirla.

También podéis servir esta tarta de queso con un topping de ganache de chocolate... Con nata y fresas... Sin nada... sacarla de la nevera unos 15 minutos antes de degustarla...
gana mucho sabor! 



Probarla! Está increíble!!